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julio 10, 2011

Leocenis habla claro: Señor Chávez: ¿Y por qué no declara la amnistía?

Desde el día que emergió a la luz pública, Hugo Chávez ha sido un personaje difícil de entender y descifrar. Chávez es un ser sin escrúpulos, capaz de hacer un acuerdo en la esquina y romperlo en la siguiente, de mentir, de jugar con la gente y sus sentimientos. Las ideas que animan su discurso han sido y siguen siendo arcanas en el sentido clásico latino de lo que es arcano: algo misterioso y secreto, con las inteligencia de sus raciocinios oculta. por una retórica histriónica y espumosa, repleta de ambigüedades. o naderías que –casual o deliberadamente- desvían la atención de su verdadero objetivo, el cual podría revelarse como contradictorio con lo que se invoca como sus ideas o valores aparentes. Nada ha cambiado, ni aún una vez que regresó lleno de inciensos de los brujos cubanos y operado por sus médicos.

TODO.
Todo lo que Hugo Chávez está haciendo y deshaciendo, sigue un plan preconcebido con un objetivo definido y unos medios para alcanzarlo. En Venezuela en los últimos años el señor Presidente no ha movido un dedo sin que la Habana se lo recomiende, por ejemplo, fue Fidel quien durante el Golpe de Estado de 2002 le recomendó dar marcha atrás al hecho de haber despedido la nomina mayor de Pdvsa(Gerencia). La enfermedad de Chávez. se hace pública por ordenes de la Habana, en un momento donde ha habido escándalos de torturas en la policía científica en manos del gobierno, una crisis carcelaria que dejó más de 30 muertos y decenas de desaparecidos, sumado a un escándalo de corrupción del ministro de Interior y Justicia, Tarek Alisami, acusado de manejar a través de su hermano millonarias cuentas en dólares en Suiza, producto de la corrupción, sumado a las pugnas internas en el oficialismo. Ojo. No digo que Chávez no está enfermo, sino que desde el anuncio hasta sus consecuencias todo ha sido medido milimétricamente desde la Habana.

Chávez.

Chávez sabe que no tiene la oposición de 2002, aventurera y desesperada. La oposición está articulada, y cohesionada en una alianza de partidos de centro izquierda y de derecha llamada la Mesa de la Unidad. Y creo, que cualquiera en el gobierno creía que la oposición llamaría al caos ante el anuncio del Jefe de Estado, y no ha sido así. La oposición sabe que puede ganar las elecciones de 2012, por primera vez va un proceso de elecciones internas, donde el pueblo decidirá quien enfrentará a Chávez. De manera que veo a la oposición por primera vez, no bailando la música que Chávez le pone, sino escogiendo la propia.
Sería bueno que el Presidente de la República, diera muestras de honor, y declarara la inmediata liberación de todos quienes padecen enfermedades en las cárceles, o cuya prisión es política , desde la humillada juez Afiuni, que no tiene por qué pagar el odio del Presidente hacia uno de los viejos aliados del régimen Eligio Cedeño, devenido ahora en perseguido político por la brutalidad con que se manejó ese caso, hasta Lázaro Forero, Ivan Simonovis, Raúl Isaias Baduel, Peña Esclusa, el Comisario Mazuco, entre otros que padecen cárcel política y son prisioneros del Presidente de la República. Pero ya sabemos quién es el Presidente.


El presidente no entiende el valor del honor en la batalla política, es decir, de tener adversarios políticos, no enemigos a los que se quiere matar literalmente. Los demócratas sí conocen ese valor, no un dictador. Esos valores fueron los que llevaron a colegas periodistas y a muchos más a hablar y escribir para defender los derechos humanos de Chávez y quienes le acompañaron en la aventura del 4 de Febrero, que aquellos militares ni conocían ni reconocían. La temeraria ignorancia. de Chávez se puso de manifiesto, una vez más, hace tres días cuando repitió como un loro el atroz grito 'No volverán", sin saber que no hay que volver porque ya andan por ahí, pues la oposición ha venido superando en votos al gobierno. Una cosa es estar enfermo y otra ser gafo, Presidente.

Sabemos.

Pero sabemos que el Presidente es un mago del ardid, el engaño y la manipulación. Así como el Bicentenario lo convirtió en su propia resurrección echa mano de cualquier cosa porque no tiene escrúpulos. Bueno, el Presidente ha tenido el tupe de llenarle de mierda la cabeza a sus seguidores hablándoles de que Colon nos invadió. El 12 de octubre de 1492 Venezuela no existía.


El disparate mayúsculo de Chávez al decir "nos invadieron" pasa por alto que los indios que estaban en estas tierras no eran venezolanos, ni sabían lo que era una rueda. Pero, a tres siglos y nueve generaciones del descubrimiento del Nuevo Mundo, ya se había formado aquí un grupo humano con una cierta identidad nacional, que entre el colapso institucional de 1808, y el fin de la guerra de Independencia, en 1823, podían llamarse a sí mismos

"venezolanos". A partir de allí, las historias nacionales de los estados hispánicos de América incurrieron en la grave distorsión de describir como sus "nacionales" a los aborígenes que allí vivían para 1492, en una pirueta de sofismas que constituye el entramado de disparates que Hugo Chávez tiene en la cabeza.
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julio 03, 2011

Leocenis habla claro: El peligro de la revolución

Con el reciente anuncio sobre la salud del Presidente, creo que llegó la hora de escribirles a los revolucionarios sin falsas poses. No le escribo al Presidente ni a sus ministros o los bufones de turno que en cada comedia abundan, lo hago de manera franca a los revolucionarios; no busco la vía encubierta de los conspiradores sino por esta tribuna, públicamente.

Esta revolución nunca lo fue, nunca lo ha sido y ya no tiene tiempo de serlo. Esta ha sido sólo la forma en que un grupo de tenienticos, barraganas y viciosos han hecho fortunas y no pueden explicar cómo las hicieron, habida cuenta que sus oficios eran modestos y sus virtudes como empresarios cuestionables para presentarse hoy como los potentados que nunca fueron. La revolución no tiene jóvenes, ni campesinos, ni estudiantes, ni obreros, todos ellos hoy marchan contra el gobierno del Presidente Chávez, le adversan decididamente y luchan para acabarlo, y extirparlo como se hace con una plaga maligna.


La revolución es el pasado. Los jóvenes han irrumpido porque no tienen respeto ni creen en Chávez, ni en Elías Jaua, ni en Giordani o en Cilia Flores; todos ellos, a la luz de las generaciones de hoy, huelen a nafta catalítica, a tumba medieval y a retraso. A la juventud, el Estado y las instituciones como la Controlaría, la Defensoría, el Ministerio Público, les merecen indiferencia o desprecio. No son los jóvenes alzados hoy en los partidos o las ONG "instrumentos de la CIA", o del "imperio yanqui", no, no es así. Son una fuerza que se niega a que su vida la decida un falso Mesías.


REVOLUCIÓN
Resulta que ninguna revolución del mundo tiene éxito puesta sobre la figura de un hombre al cual se le dan poderes extraordinarios que no tiene, como no puede tener ningún mortal, y a los últimos acontecimientos me remito. La revolución rusa acabó con las obras de la Iglesia Ortodoxa en Rusia porque decían que aquello era idolatría, que postraba al pueblo, pero a la muerte de Lenin lo embalsamaron como si de San Judas se tratara e iban ahí los comunistas a rendirle reverencia. Sobre la figura de un hombre con la mezcolanza ideológica del señor Presidente de la República se puso el destino del cambio en Venezuela, con ello se justificó la subordinación de los derechos individuales reales a un derecho colectivo abstracto que tiene un solo intérprete que se abroga su representación: Hugo Chávez.
El ropaje preferido del comandante en jefe Hugo Chávez es el del camuflaje, en cuyas artes se ha revelado un maestro digno del estudio de las artes aplicadas de Maquiavelo, por eso no falta quien dude de que esté enfermo realmente y que sea un ardid más.

Además de las orgías en La Orchila, protagonizadas por miembros del alto gobierno; el hambre, la miseria y el desempleo, la revolución no puede mostrarnos sino la desviación y destrucción de las funciones y responsabilidades defensivas de la Fuerza Armada Nacional y su conversión en el brazo armado de quien ha sido ungido como el supremo intérprete de las necesidades de seguridad y defensa.


Su última consecuencia es la total inseguridad y la indefensión de los individuos y sus derechos frente al Estado. Por eso el Presidente puede prometerle a Santos que le enviará a un periodista con una página que publica comunicados de las FARC, como si de un saco de papas se tratase, porque efectivamente el Presidente está convencido de que la ley es él. A esto, el jefe del Estado puede sumar, mandarnos mensajes por Twitter, postales de Navidad y videos de diversión desde La Habana, porque él esta convencido de que puede hacer lo que se le venga en gana, y que los ciudadanos debemos asentir cándidamente y obedecerle ciegamente como si fuera un rey. Que yo sepa, los venezolanos no tenemos vocación de súbditos de nadie.


CHÁVEZ
Chávez nunca ha creído en otra revolución que no sea la de sí mismo, es decir, la de satisfacer sus desviaciones megalómanas y su absurda ambición de poder. El Presidente Chávez propuso en su momento, durante la Constituyente que redactó la Constitución del 99, que él podía "convocar la movilización nacional y adoptar las medidas necesarias para la defensa de la República, la integridad de su territorio y su soberanía" sin más requisito o condición que su voluntad. Ni las constituciones gomecistas dijeron que el Presidente tendría la facultad para "declarar los estados de excepción y suspender las garantías" sin que esta declaratoria se sometiera a control de otro poder o se previeran modos de restituir la normalidad.

Para cerrar con broche de oro, el Presidente se atribuía la facultad de celebrar y ratifica tratados "por razones de urgencia", "sin el requisito de la aprobación previa de la Asamblea Nacional". Esto lo propuso Hugo Chávez en 1999. Y se los recuerdo para que sepan quién es el Presidente y lo que él ha instaurado como gobierno. Es un dictador tumultuario, el mismo que ordenó al general Raúl Salazar, cuando era ministro de Defensa, que tomara a plomo el viejo Congresillo, a lo que el General le contestó que lo hiciera él, y cómo buen cobarde tragó grueso y calló.

Hoy por cierto, oran por el Presidente los mismos que él ha perseguido y ultrajado, la vida da vueltas.

He dicho.


Leocenis García
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Néstor Borjas: Análisis sobre la salud de Chávez y la economía venezolana

Néstor Borjas, presidente de la Escuela de Empresarios, líder del Movimiento Solidaridad Democrática y expresidente de Fedecámaras Zulia, informó que  "el Gobierno venezolano deberá tomar medidas que apoyen una transición democrática". "La primera debe ser la de darle más cabida al sector privado venezolano y extranjero para garantizarles la inversión  segura. Así mismo, comenzar con un proceso educacional de re-ingeniería del país en función del emprendimiento. Borjas adelantó que ya están trabajando en la creación de la Red de Emprendimiento de Venezuela con este fin".  "El Gobierno va a intentar evitar que se noten variables significativas en los temas cotidianos de la población como la inflación o el abastecimiento".
Es necesario incrementar la producción agrícola, manejar adecuadamente la crisis eléctrica, la misión vivienda, el acelerado ritmo de endeudamiento de la República, la alta inflación y el desabastecimiento de rubros esenciales para la poblaciónes son parte de la agenda que deberán conducir las autoridades con un Chávez convaleciente y de paso desde La Habana, panorama inédito en la historia democrática venezolana, concluye Borjas. 
Por su parte, Para el director de Datanálisis es pronto para saber si el modelo, impulsado por el mandatario nacional, se detendrá. Considera, más bien, que las decisiones macro seguirán recayendo en la figura del Presidente y que algunos funcionarios estarán a cargo de la parte operativa. "En lo económico van a tratar que los cambios se noten lo menos posible". 

La enfermedad del Jefe de Estado coincide con un cuadro económico nacional también adverso. Nada más anunciar su parte médico, Chávez se apresuró en aclarar que sigue al tanto de la realidad del país. 

"Me he mantenido y me mantengo informado y al mando de las acciones del Gobierno bolivariano", leyó el mandatario. Los miembros del Ejecutivo emiten mensajes similares pero, sobre todo, insisten en la marcha de los proyectos. 

"Desde acá, debemos asegurarle a ese líder, al comandante Hugo Chávez, el avance sostenido de cada una de las políticas", dijo el viernes Juan Carlos Loyo, ministro de Agricultura y Tierras (MAT), en un evento relacionado con la misión Agro Venezuela. 

"El Presidente es un concentrador de poder relevante tanto en decisiones políticas, como económicas", apunta Luis Vicente León, director de Datanálisis. 

Desde que arribó al poder en 1999, Chávez configuró un esquema donde buena parte de las medidas económicas, tanto las de orden macro como las operativas, dependen de él. 

"Mañana debe llegarme una solicitud o documento que le pedí a Elías (Jaua) de nuevos recursos para transferirle directo al pueblo y consejos comunales por vía de las gobernaciones", anunció Chávez en un contacto telefónico transmitido el viernes. Además afirmó que continuaba "dando indicaciones" y que viajarían a Cuba tres ministros del área económica. 

Esa dependencia del mandatario para la toma de decisiones se transformó en trabas burocráticas que, más bien, han frenado los planes económicos. Incluso, proyectos importantes como el de la construcción de viviendas han sufrido demoras. 

Desde el lanzamiento de la Misión Vivienda, a comienzos de mayo, se había planificado el aporte de recursos que daría la banca privada a través de la reducción del encaje legal. Sin embargo, esa contribución no se ha ejecutado y sólo fue el 1 de julio cuando se publicó en Gaceta Oficial la decisión. 

Ese no es el único ejemplo. El año pasado el Ejecutivo lanzó el plan "Mi casa bien equipada", pero en mayo de este año Chávez celebró un acto para "relanzar" el programa. 

Para lograrlo o, incluso, generar percepción de crecimiento, León pronostica una mayor inyección del gasto público y un posible aumento en la asignación de divisas para las importaciones, así como el desarrollo de la Misión Vivienda. 

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julio 01, 2011

Gobierno incompetente es sinónimo de crisis financieras

Como siempre, la incapacidad de algunos poderosos o posiblemente su mala intención, llevan a muchas personas a perder sus patrimonios. Así que hoy explicamos algunas de las características de esas crisis "extremas".Cuando los gobiernos son lo suficientemente incompetentes, son capaces de llevar las crisis financieras a situaciones extremas bastante particulares, como por ejemplo, mezclar la inflación con la recesión o llevar la inflación a niveles incontrolables

Hiperinflación
Algunos expertos describen la hiperinflación como un proceso en el cual el incremento de precios es de al menos 50% cada mes y en América Latina, han ocurrido varios procesos de ese tipo, por ejemplo en Argentina, Brasil y Perú. En Europa se relaciona el surgimiento del nacionalsocialismo con la hiperinflación ocurrida en Alemania en la década de 1920 que dejó a ese país en estado de postración. Durante un proceso hiperinflacionario es muy común que multitudes de personas pierdan los ahorros de su vida.

Al conocer las características de una hiperinflación, debemos entonces evaluar las posibles opciones de protección que podamos tener ante una crisis de gran magnitud, entre otras alternativas, se considera que algunas defensas podrían ser la adquisición de activos fijos, el adelanto de consumo, y la utilización de deuda para comprar bienes que no pierdan valor con el colapso, sin embargo, antes de decidirse por el endeudamiento, es de suma importancia medir el costo del dinero a pedir prestado y, claro, compararlo con los niveles de ajuste y la inflación que este ajuste generará.

De igual forma que en períodos inflacionarios, pero esta vez con aún más justificación, la clave en tiempos de hiperinflación es la información y el análisis realista de la situación, y claro está, el no creer en lo que los demás quieran que creamos. Está claro que los funcionarios públicos van a negar los hechos y decir que las cosas seguirán de maravilla, lo mismo harán algunos actores interesados de la economía, empresarios, banqueros, etc. De ahí que debemos generar nuestros propios juicios con base en análisis relativamente sencillos, pero conscientes y no sesgados.

¿Qué hay que hacer en hiperinflación? Lo fundamental es estar informado y prepararse. Y ojo, ningún país está libre o es inmune. Los precios de bienes y servicios se irán al cielo, pero quienes adquieran bienes durables o divisas y se endeuden inteligentemente, sobrevivirán. Toda hiperinflación viene en combo con un alza muy pronunciada en el precio de las monedas extranjeras, sin embargo, es posible la existencia de colapsos en la moneda de un país sin la existencia de procesos hiperinflacionarios.

Estanflación
Hay gobiernos que nos llevan al peor de los mundos. Es un tipo de crisis que combina inflación con recesión y se denomina estanflación. No es sino una depresión o recesión, pero con inflación. Este tipo de fenómeno tan inclemente pasa cuando el Gobierno asfixia a la economía con expropiaciones, amenazas, impuestos y regulaciones, emite demasiado dinero y a la vez hace emisiones de títulos de deuda "atractivos", que desvían la inversión desde el sector privado hacia el gasto público especulativo.

¿Qué se hace en una estanflación? Lo primero es dejar de pensar en monedas locales; olvídese de los pesos, soles, bolívares, quetzales o lempiras, vea el mundo desde la perspectiva del poder adquisitivo constante.

Puede que las monedas que se conocen como "divisas fuertes", es decir, los dólares, euros, libras, yenes o francos suizos no logren dar cobertura a todos los riesgos, incluso el dólar puede no cubrir todos los riesgos. Es así como se sugiere hacer mediciones en función a lo que se pueda comprar, es decir, a su poder adquisitivo. Y ojo, ese poder adquisitivo no necesariamente debe calcularse con base en la inflación oficial, la inflación que dan los gobiernos es un indicador que muchas veces está manipulado; para medir el verdadero aumento en el precio de los bienes y servicios le sugerimos que prepare su propia canasta de consumo y mida el valor mes a mes, se sorprenderá de que lo más seguro es que esta canasta estará subiendo casi siempre en forma más veloz que los indicadores inflacionarios que den las autoridades. Recuerde que las autoridades mienten y maquillan sus números en función a intereses políticos.

Lo más importante en todas estas consideraciones es que llevar su contabilidad en moneda local carece de sentido, la puede llevar en monedas fuertes, en gramos de oro o en función a unidades de canasta de consumo regular (si usted es más detallista y tiene tiempo para eso), pero jamás en monedas emitidas por Estados irresponsables que no son capaces de respetar a sus ciudadanos pagándoles en unidades que tiendan a mantener su valor al menos por un tiempo prudencial.

Vivir en estanflación es algo así como el peor de los mundos, una mezcla de inflación con estancamiento o retroceso económico. Es vivir una recesión en la cual hay que ser flexible y creativo, pero en vez de seguir midiendo su situación en moneda local, deberá además ingeniarse para hacer sus cálculos en alguna unidad de cuentas indexada al aumento de precios.

Como se puede observar, en general, la gente siempre es débil, y puede sin duda ser gravemente afectada por las malas políticas de los gobiernos. Los representantes del Estado siempre buscarán ocultar las verdades y maquillar la verdad, de ahí que informaciones emitidas por los Estados siempre deben ser verificadas y vistas con sospecha pues responden a los intereses particulares de quienes detenten el poder, los cuales no son necesariamente idénticos o al menos parecidos a los suyos. Le toca además de ser crítico, buscar e identificar fuentes de información alternas y más cercanas a sus propias realidades.
Boris Ackerman Vaisman.- 

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junio 23, 2011

José María Gil: La vida es una sola, vívela


Para mi, el momento en que cambió totalmente mi mentalidad fue en el verano de 2009, pocos días después de dejar, por diversas razones, la empresa que había fundado 2 años antes junto con 3 socios más. El motivo fue la lectura del libro “The Four-Hour Workweek” de Tim Ferris, que me hizo replantear por completo mi pensamiento sobre los negocios, y la manera en que quería enfocar mi vida. A pesar del título del libro, claramente elegido para llamar la atención y conseguir más ventas, el fundamento no esta en cómo conseguir trabajar solo 4 horas a la semana, sino en plantearte la vida de manera contraria a como lo hace el 99,99% de la gente: Conseguir un trabajo, trabajar duro dedicando los pocos ratos libres a ver a la familia, amigos y algún hobbie si hay tiempo, y finalmente jubilarse para poder estar tranquilo y dedicarse a las cosas que a uno le gustan, si es que puedes hacerlas con 70 años.


El planteamiento de Tim es totalmente al revés, primero establecemos lo que queremos hacer, tener y ser en la vida, calculamos el coste que tendría ese estilo de vida ideal para nosotros, y después creamos las vías de ingresos para sustentarlo (en la mayoría de los casos será un negocio online). Evidentemente esto no es una tarea fácil por diversos motivos:
  • A mucha gente le cuesta mucho recapacitar sobre lo que realmente quiere hacer y ser en la vida, y por eso prefieren la comodidad de seguir la corriente y hacer lo que el 99% de la gente hace
  • La mayoría de la gente es incapaz de creer que esto es posible y prefieren decir que es una auténtica estupidez en vez de intentarlo.
  • Conseguir las vías de ingresos para sustentar el estilo de vida que te marques como objetivo puede ser complicado si éste es muy alto, pero para la mayoría de los casos es perfectamente factible.
En mi caso, el proyecto de Estrategias de Marketing Online, esta concebido desde el primer día según lo aprendido en este libro para conseguir los tres ingredientes fundamentales de lo que Tim Ferris llama “Nuevos Ricos”:
  • Tiempo: La creación de sistemas, automatización de tareas y eliminación de las cosas que más tiempo me hacían perder en anteriores proyectos (como las llamadas telefónicas), me deja muchísimo tiempo en el día para dedicarme a otras cosas que también me apasionan como jugar al Padel, montar en bicicleta, leer, jugar con mi sobrino, dormir la siesta ;) , etc..
  • Dinero: Gracias a la creación de productosservicios y otros medios, consigo generar una buena cantidad de ingresos que ya están muy cerca del objetivo que me marqué inicialmente, y que me permiten vivir cómodamente haciendo algo que me apasiona.
  • Movilidad: Al ser un negocio concebido para ser 100% online, no necesito estar de forma obligatoria en ningún lugar concreto. Para hacer que mi pequeña empresa funcione, y siga generando ingresos, solo necesito mi portátil y conexión a Internet.
Para terminar este artículo quiero dejaros con la historia de los 5 monos encerrados en una jaula que leí en el libro de Chris Guillebeau “The Art of Non-Conformity”, y que espero que os haga reflexionar:
fabula-de-los-monos
Un científico realiza un experimento en donde mete 5 monos en una jaula. En la parte de debajo de la jaula hay alimento y agua. Esta comida es mala, pero evitará que se mueran de hambre. En la parte de arriba de la jaula cuelgan grandes y sabrosas bananas, a las que se puede acceder a través de una escalera.
Al poco rato de estar encerrados, uno de los monos sube por la escalera para intentar coger una de las bananas, cuando ya casi las esta alcanzando, un chorro de agua helada cae sobre este mono y sobre todos los demás. Durante los próximos días esta situación se repite varias veces, un mono intenta coger las bananas y todos acaban bañados en agua helada, de modo que al poco tiempo, si uno de los monos intentaba alcanzar las bananas el resto se tiraba encima suyo y lo molían a golpes.
Un día el científico varía un poco el experimento. Saca a uno de los 5 monos originales, y mete a uno nuevo. La situación se repite, el nuevo mono intenta coger las bananas, el resto se lo impide a golpes, y aprende que no debe intentarlo más. Al día siguiente el científico vuelve a quitar a uno de los 5 monos originales e introduce uno nuevo, que enseguida aprende la lección de las bananas. Después de 5 días, los 5 monos que hay en la jaula son todos nuevos, ninguno ha llegado a ser bañado en agua helada, pero si alguno intenta subir a por las bananas lo impiden a toda costa. Sabe que no se debe intentar coger las bananas.
Un día uno de los monos le pregunta a otro: Oye ¿por qué no podemos comernos las bananas?, el otro mono le mira con los hombros encogidos y le dice: No tengo ni idea, pero siempre se ha hecho así.
Creo que nuestra vida es un poco como esta jaula, en donde se nos obliga, sin realmente saber por qué, a vivir una vida convencional y aburrida haciendo lo miso que hace el resto del mundo. También creo que existe una manera de escaparse de la jaula y vivir una vida que realmente tenga sentido y significado.
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junio 22, 2011

Cuando compararse con los demás se convierte en autosabotaje


Hoy en día, los profesionales están obsesionados con medir sus logros frente a los de sus pares; sin embargo, es mejor tener en cuenta las preferencias y objetivos propios. El relativismo social es la respuesta del sociólogo; el comportamiento de comparación es la respuesta del psicólogo. Hasta cierto punto, los profesionales ambiciosos siempre han participado en lo que se llama un Schadenfreude revertido, es decir, que el éxito de otras personas te cause dolor.

Pero ahora, mucho más que antes, los ejecutivos de negocios, analistas de Wall Street, abogados, médicos y otros profesionistas están obsesionados con comparar sus propios éxitos con los de los demás. En los últimos cinco años he entrevistado a cientos de PCANE (profesionistas con alta necesidad de éxito) para hablar de este fenómeno, y descubrí que las comparaciones han alcanzado proporciones casi epidémicas. Esto es malo para los individuos y para las compañías: cuando defines el éxito según criterios externos, y no en internos, disminuyes tu satisfacción y tu compromiso. Primero, vamos a examinar los factores que han producido el auge en el relativismo social.

La espada de desvalorización de Damocles. Todos sentimos cierta paranoia por ser despedidos. Si predecimos que el 15% de nuestro nivel administrativo podría sufrir un recorte el próximo año fiscal, comenzamos a pensar en términos de cómo nos comparamos con otros en el grupo.

Transparencia. Sí, el aumento de la transparencia es una buena tendencia, pero también tiene un componente negativo: todos saben lo que ganan los demás. Las redes sociales como Facebook y LinkedIn nos informan de inmediato cómo les va a tus amigos y compañeros. Mientras más al tanto estés de los logros de otras personas, más te comparas.

Mayor presión por el desempeño. Los estándares son más altos, en ocasiones con alturas absurdas. Cuando la gente o algún equipo no logran sus cifras, o cuando una crítica laboral es menos que estelar, comparamos de forma reflexiva. Comenzamos a flagelarnos porque nuestro grupo no tuvo tan buen resultado como otro grupo, o porque nuestro desempeño no fue el mismo que el año pasado. Esta presión fomenta una mentalidad de ‘nosotros contra ellos'. Constantemente analizamos lo que hizo alguien más y medimos nuestro desempeño en comparación con él.

También debo decir que la gente se volvió muy específica en sus comparaciones. No es sólo que un compañero parezca tener un mejor desempeño del que realmente tiene, sino que los ejecutivos tienen distintas categorías en las que se miden en comparación con otros, incluyendo sueldo, bonos, puestos, prestaciones, prestigio, el tiempo que se requiere para llegar a cierto puesto o lograr cierto objetivo, y publicidad (artículos en los que se menciona tu nombre o el nombre de tu grupo o compañía).

Claro que el problema es que nos concentramos de forma miope y comparativa en los criterios de éxito externos, e ignoramos lo que es verdaderamente importante para nosotros. Quizá sea que nos importa mucho más trabajar en un área que nos ofrezca un reto intelectual y oportunidades para aprender, más que asegurar un puesto laboral. Quizá nos energiza un trabajo que nos permite ser creativos y tomar riesgos, más que uno que ofrezca un sueldo fuerte y muchas prestaciones. Aún así ignoramos nuestros motores internos y permitimos que nuestros motores externos sean los que nos lleven.

Debo decir que, en mis 500 entrevistas a PCANEs en los últimos tres años, más de 400 cuestionan su propio éxito y mencionaron el nombre de al menos uno de sus compañeros que consideraban más exitoso que ellos mismos. Muchos de estos individuos son considerados los mejores y los más brillantes, y aún así están atrapados en su reflejo de comparación.

Y por atrapados me refiero a que invierten demasiado tiempo y energía en medirse y compararse con otros, y muy poco tiempo y energía en trabajar lo que realmente importa. Y por 'atrapados' también me refiero a que juegan a lo seguro. Temen quedarse atrás, y en su intento por evitarlo se rehúsan a tomar riesgos. Cuando comienzan a compararse de forma rápida y furiosa, cualquier tipo de fracaso es aterrador. Por eso hacen lo que hacen bien y se abstienen del aprendizaje, aunque adoptarlo y tomar riesgos los ayudaría a crecer y a lograr objetivos significativos.

En mi investigación descubrí que, en el peor de los casos, los comportamientos de comparación son constantes. Muchos profesionistas ambiciosos no pueden atravesar una reunión sin preguntarse por qué el jefe elogió a alguien más y no a ellos, o si escuchan que un colega fue elegido para asistir a un taller, ya no pueden concentrarse en sus tareas del día, obsesionados por no haber sido seleccionados.

Hoy en día necesitamos líderes visionarios y audaces que estén dispuestos a aceptar tareas más grandes y que sean capaces de admitir que no saben algo, y que además estén ansiosos por aprender lo que no saben. Infortunadamente, estamos viendo cada vez más profesionales que no cuentan con esta capacidad porque están muy ansiosos por compararse con otros. Si pudieran dejar de compararse tanto y comenzaran a concentrarse en sus preferencias internas y objetivos, ellos y su organización tendrían un mejor desempeño.

Con esta finalidad ofrezco algunas sugerencias que podrían ayudar a los profesionistas a no caer en la trampa de las comparaciones:
Haz un esfuerzo consciente por articular la historia que te cuentas cuando sientes que te estás quedando atrás; ¿qué proporción de esta historia está basada en lo que lograste en comparación con tus propias necesidades y satisfacciones personales?

Concéntrate en las métricas internas cuando comiences a compararte, en lugar de en las externas como el sueldo, bonos y títulos; piensa en lo que realmente ofrece un significado a tu trabajo de forma separada al modo en el que ese trabajo es recompensado por las organizaciones.

Proyecta el resultado final de tu pensamiento comparativo; imagina cómo sería la vida si tuvieras todo lo que tiene otra persona, ¿sería satisfactorio, o sólo te llevaría a una nueva ronda de comparaciones?

Encuentra a alguien en quien confíes para cuestionar tus asunciones comparativas. Habla con un confidente informado que pueda señalarte cuáles son los efectos contraproducentes de medir tus propios logros en comparación con los de otros.

El último punto es clave. Algo ocurre cuando los profesionales sólo escuchan la voz en su cabezaque les dice que se están quedando atrás, pero es muy distinto cuando un asesor de confianza les ofrece una voz alternativa que ilumina su pensamiento erróneo.

Thomas J. DeLong es profesor de administración y comportamiento organizacional en la Facultad de Negocios de Harvard. Este artículo fue adaptado de su próximo libro, Flying Without a Net: Turn Fear of Change into Fuel for Success.
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